Protocolos
La higiene personal y del entorno es la mejor prevención para no padecer ninguna enfermedad vírica a la que podamos estar expuestos. Desarrollar nuestro día a día en un entorno limpio, higiénico y seguro no sólo influye en tu salud y a la de los que te rodean, sino que puede beneficiar también a tu actividad.
A lo largo del día nos encontramos en situaciones de riesgo en las que podemos reducir la exposición con una serie de indicaciones lógicas pero que no siempre se ponen en práctica, como pueden ser:
- Evitar el contacto directo con personas que tengan claros síntomas de enfermedad como fiebre o tos.
- Si se padece alguna enfermedad, evitar contagiar a otras personas siguiendo los consejos sanitarios, y no compartir cubiertos, vasos, ni otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva y otras secreciones.
- Utilizar productos de higiene desechable, como toallitas para secar las manos o faciales a la hora de toser o estornudar y no compartirlos.
- Lavarse las manos con agua y jabón a menudo y cuidadosamente y/o usar gel de base alcohólica en las manos para su desinfección.
La importancia de la higiene personal reside en dos factores, el riesgo de exposición y las diferentes formas de contagiarse por un virus:
Un virus se puede transmitir desde 1 día antes de empezar con los síntomas hasta 7 días después. En el caso de la gripe, presenta una capacidad máxima de contagio los 3 primeros días desde que empiezan los síntomas pero se puede seguir transmitiendo hasta 7 días después.
Los mecanismos más habituales de contagio son por gota, es decir cuando un individuo estornuda o tose cerca de otro posible huésped, el virus entra en el organismo del mismo a través de boca o nariz durante el proceso respiratorio, provocando la infección. También es importante recalcar el contagio a través del contacto con algún elemento que haya estado previamente expuesto al virus, para posteriormente llevarse las manos a la boca o a la nariz. Estos elementos pueden ser interruptores, teléfonos, teclados o pomos de puerta por poner algunos ejemplos.
Estos dos factores hacen que la higiene personal se centre en la higiene de las manos y el uso de elementos higiénicos desechables.
Productos de higiene de manos en seco
Productos de higiene de manos con agua
Productos de higiene desechables
La desinfección de nuestro entorno tiene como objetivo la reducción el riesgo de contagios producidos de forma indirecta. Estos contagios se producen por el contacto con superficies y objetos previamente expuestos a las enfermedades víricas. Este tipo de contagios se puede evitar con una correcta limpieza y desinfección de todas las superficies y mobiliario:
Para la desinfección de superficies, se recomienda utilizar productos fungicidas y bactericidas para el suelo, mesa, mostrador o escritorios.
En el caso del mobiliario, recomendamos productos de base alcohólica que no dejen restos ya que desinfectan y se evaporan sin dejar restos, evitando posibles reacciones cutáneas a los químicos. Este sería el caso de teléfonos, teclados, cajas registradoras, en definitiva, aquellos elementos que entran en contacto con dos o más personas. Se recomienda una limpieza más continuada dependiendo del lugar, teniendo en cuenta que a mayor tránsito, más limpieza se requiere.
Productos para la desinfección de superficies
Productos para la desinfección de mobiliario
El ámbito laboral es dónde la prevención puede ofrecer beneficios palpables desde el punto de vista operativo y económico. Tener un plan de prevención desde en punto de vista interno de una organización, ayuda a reducir los costes laborales por la baja del empleado así como su absentismo provocado por la enfermedad, pudiendo llegar a dejar inoperativo un departamento por el contagio de una enfermedad entre trabajadores.
También existen actividades donde se tiene contacto continuo con los llamados grupos de riesgo como niños o ancianos, dónde se requiere unos estándares de limpieza y desinfección más elevados para reducir su exposición. Por ejemplo, guarderías, hospitales, residencias, etc.
Por último, las actividades con un tránsito de clientes elevada están expuestas a un mayor riesgo de entrar en contacto con enfermedades contagiosas, bien sea por el contacto directo o por el intercambio de bienes como productos o dinero. Por ejemplo, tiendas, gimnasios, centros comerciales, bancos y cajas de ahorros, servicios de transporte, restauración y hospedaje.
Dentro del contenido del protocolo existen una premisas o indicaciones generales pre-establecidas que son de carácter genérico y que se deben poner en práctica en cualquier ámbito laboral:
- Seguir las recomendaciones de Sanidad Pública referentes a la actividad pandémica y directrices para su prevención y aislamiento. Existe un protocolo de actuación desarrollado por el Ministerio de Sanidad y Política Social y el Ministerio de Trabajo e Inmigración orientado a la Pandemia de la Gripe A, pero que su objetivo es estar preparado ante un brote de contagios en el trabajo y no llegue a colapsar la actividad por falta de previsión y formación de la plantilla.
http://www.msps.es/servCiudadanos/alertas/pdf/guiaPlanActuacionEmpresas.pdf - Aumentar la higiene personal (higiene de manos y formación sobre periodicidad y formas de uso)
http://www.msps.es/servCiudadanos/alertas/higieneManos.pdf - Proveer materiales higiénicos como toallitas desechables y desinfectantes de manos.
- Almacenar con cierta previsión productos de desinfección.
- Hacer seguimiento del estado de salud de los empleados. Exhortar a los empleados con síntomas a que permanezcan en casa.
Las medidas específicas para la limpieza e higienización se dividen en áreas. Estas están recogidas en archivos PDF que pueden descargar a continuación:
Indicaciones específicas para oficinas.
Indicaciones específicas para actividades relacionadas con los grupos de riesgo:
Centros educativos.
Indicaciones específicas para actividades relacionadas con los grupos de riesgo:
Hospitales y residencias.
Indicaciones específicas para restauración.
Indicaciones específicas para hostelería.





